Crestabocs es un vino de garnacha tinta con una historia singular y un origen indomable. Nace a los pies del Crestabocs (532m), una cima escarpada y rocosa situada en la zona de la Muntanya Rodona, en el corazón de las Montañas de Ordal. Este entorno salvaje, donde solo los machos monteses podían alcanzar la cima, ha inspirado el nombre y el carácter de este vino: un monovarietal de Garnacha Tinta que expresa la energía pura del territorio.
El viñedo de la Botera, plantado en el año 2000, ha sido trabajado durante más de dos décadas hasta alcanzar un equilibrio perfecto entre vigor, producción y calidad. Después de 22 años de observación y maduración, Crestabocs se embotella por primera vez como vino de parcela. Un proyecto impulsado por Martí Albet i Esteve, nueva generación de Albet i Noya, con una visión clara: elaborar vinos con identidad propia, fieles a su origen.
Un vino ecológico de garnacha, vinificado con respeto
Crestabocs se vinifica con vendimia manual y selección grano a grano, fermenta en depositos de cemento durante 8 días y envejece 12 meses en barricas de roble francés de diferentes capacidades (225 y 500 L). Su afinado en botella le aporta equilibrio y profundidad antes de salir al mercado.
A nivel sensorial, presenta aromas intensos de fruta roja fresca, especialmente fresa, combinados con notas cremosas de roble, regaliz y especias dulces. En boca es un vino de garnacha con volumen, frescura y taninos marcados pero integrados, que conserva un punto salvaje muy característico.
Maridaje y ocasiones
Crestabocs es ideal para acompañar platos de carne guisada, estofados de cordero, carrilleras de cerdo o incluso platos vegetarianos intensos como estofados de setas o legumbres. Un vino para disfrutar en la mesa, sin prisas, y compartir con quienes saben valorar el carácter de un vino de viñedo único.










